La oxigenoterapia hiperbárica (OHB) es un procedimiento terapéutico que fué empleado inicialmente para el tratamiento de los accidentes de buceo y durante bastante tiempo esta fué su aplicación más conocida. En la actualidad es el tratamiento de elección de los disbarismos y de ciertos procesos agudos y una técnica muy eficaz en otras afecciones crónicas cuando se asocia con los tratamientos tradicionales.
La OHB consiste en la administración de oxígeno puro o al 100% a un persona a la que hemos introducido en un recinto hermético (cámara hiperbárica) donde podemos aumentar la presión por encima de 1.3 ATA o atmósferas absolutas.
La células de nuestros tejidos utilizan el oxÃgeno para su metabolismo, cuando administramos oxÃgeno hiperbárico se hiperoxigenan todos los tejidos de nuestra economÃa y la respuesta dependerá de las dosis y del tiempo de duración de las sesiones de OHB.
Por un lado vamos a obtener la disminución del tamaño de cualquier burbuja gaseosa presente en el organismo (accidente de descompresión: la burbuja es de nitrógeno; sÃndrome de sobreexpasión pulmonar y otros embolismos: la burbuja suele ser de aire). La disminución de su tamaño se explica por la Ley de Boyle-Mariotte, que nos dice que ,a temperatura constante, si se aumenta la presión ejercida sobre un gas el volumen del mismo disminuye de manera proporcional al incremento de la presión ejercida (lo contrario va a suceder en el caso de que se disminuya la presión ejercida sobre un gas) Al disminuir el tamaño de una burbuja enclavada en un vaso ,ésta va a poder seguir circulando hasta una zona más distal comprometiéndose asà la irrigación sanguÃnea de menor cantidad de tejido; al tiempo que facilita la reabsorción del gas.
Por otro lado vamos al tener una mayor cantidad de oxÃgeno disuelto en la sangre, esta circunstancia viene explicada por la Ley de Henry o de la disolución de un gas en un lÃquido: (Manteniendo la temperatura constante si se pone un gas en contacto con un lÃquido el gas tiende a disolverse en ese lÃquido dependiendo de la presión ejercida sobre ambos, del tiempo que estén en contacto y de la constante de disolución del gas en el lÃquido). Cuando administramos oxÃgeno hiperbárico estamos incrementando la disolución del mismo en la sangre por lo que llegará a los tejidos en una concentración muy superior a lo normal , facilitando la oxigenación de zonas que anteriormente estaban en situación de hipoxia.
Entre las principales indicaciones en que la OHB esta considerada como herramienta terapeutica de primer orden estan:
Accidentes de buceo:
• Accidentes de descompresión y de Sobreexpansión pulmonar.
• Intoxicaciones por monóxido de carbono (ICO)
• Retardos en la cicatrización.
• Gangrena gaseosa e infecciones necrotizantes de partes blandas.
• Osteorradionecrosis.
• Osteomielitis crónica refractaria.
• Sordera súbita.
• Oclusión de la arteria central de la retina.
En la intoxicación por monóxido de carbono, la oclusión de la arteria central de la retina y la sordera súbita la indicación del tratamiento hiperbárico es urgente; en los disbarismos adémas de urgente es el tratamiento de primera elección.
Se produce fundamentalmente en buceadores; cuando tras una inmersión prolongada y profunda estos, por la causa que sea, no realizan las paradas de descompresión o las realizan de un modo insuficiente, llegan entonces a superficie con un exceso de nitrógeno que pasa desde sus tejidos a sangre en forma de burbujas (embólos de nitrógeno) que van a localizarse en diferentes puntos del organismo, dando unos determinados sÃntomas.
Para solventar este accidente el único tratamiento posible es la recompresión en cámara hiperbárica con la aplicación de unas tablas especÃficas que consiguen la reducción del tamaño de la burbuja de nitrógeno, su reabsorción y una mayor oxigenación de los tejidos hipóxicos.
En el caso de que el buceador ascienda a superficie con una velocidad inadecuadamente alta, o sin expulsar el excedente de aire desde sus pulmones hacia el exterior. Al ir ascendiendo hacia la superficie e ir disminuyendo la presión sobre el aire contenido en sus pulmones, el volumen de éste va a ir aumentando hasta sobrepasar la elasticidad del tejido pulmonar ; produciéndose la rotura del parénquima pulmonar con la consiguiente formación de neumotórax, neumomediastino, enfisema subcutáneo y embolismo gaseoso. Al recomprimir en cámara se disminuye el tamaño de las embolias, se favorece la reabsorción del gas y la oxigenación de los tejidos hipóxicos.
La misma forma de actuación tendrÃa la OHB en embolismos gaseosos de otras etiologÃas.
Están producidas por la combustión incompleta de materiales hidrocarbonados (motores de explosión, incendios ,braseros, calentadores, etc). En caso de inhalación de grandes cantidades de monóxido de carbono éste va a unirse a la hemoglobina desplazando al oxÃgeno y formando la carboxihemoglobina, compuesto muy estable ya que la hemoglobina tiene mayor afinidad por el monóxido de carbono ( CO) que por el oxÃgeno (O2).
Mediante el tratamiento con OHB se forzarÃa la unión de la hemoglobina con el O2 con lo que se reducirÃa la vida media de la carboxihemoglobina a un perÃodo de tiempo de 23 minutos, que es muy inferior al que serÃa necesario si el accidentado respirase aire a presión ambiente (5h 35’) e incluso muy inferior que en el caso de respirar oxÃgeno puro a presión ambiente (2h). EstarÃa indicada la OHB como tratamiento de primera elección y de indicación urgente.
Tanto los que tienen como etiologÃa a la diabetes mellitus, como los de otras etiologÃas mejoran notablemente con la aplicación de la OHB, que permite la hiperoxigenación de los tejidos, favorece la neovascularización y en el caso de que la amputación sea necesaria será más restrictiva que sin la ayuda de este tratamiento. Ayudando también a la cicatrización de la herida quirúrgica, que muchas veces es tan dificil como la de lesión que ha dado lugar a la necesidad de amputar.
Su uso será como coadyuvante del tratamiento clásico, mejorando notablemente sus resultados. La administración de oxÃgeno a una presión de 3 ATA produce la oxigenación de los tejidos, la esporulación del germen causal (clostridium perfringens) y el bloqueo de la producción de sus toxinas; además de facilitar la acción de los antibióticos y de demarcar la zona de actuación de la cirugÃa.
Lesiones necróticas en tejidos que han sido radiados para la erradicación de un tumor. La OHB actuará aumentando la oxigenación de estos tejidos y favoreciendo la cicatrización de los mismos.
En los casos de osteomielitis crónicas refractarias al tratramiento clásico (tanto médico como quirúrgico), facilita la oxigenación de los tejidos al estar aumentada la cantidad de oxÃgeno disuelto en el plasma, favorece la cicatrización y la acción de los antibióticos a nivel local ; con lo que se consigue una mayor rapidez en la cicatrización de las fÃstulas.
La elección de la oxigenoterapia hiperbárica en este caso serÃa como coadyuvante del tratamiento médico clásico, ya que este proceso posiblemente sea debido a la hipoxia del órgano de corti, irrigado por la arteria auditiva externa. El tratamiento debe instaurarse antes de que pasen 5 dÃas desde la aparición de la sordera.
Su oclusión produce ceguera de aparición inmediata en el ojo afecto; en estas circunstancias la irrigación de la retina es muy escasa con la consiguiente hipoxia intensa o incluso anoxia; debe tratarse de forma rápida (48h) para mantener la mayor oxigenación posible hasta que se solucione la oclusión.
Como es evidente, por su mecanismo de acción, este tratamiento estará también indicado en todas aquellas situaciones que requieran un aumento de las concentraciones de oxígeno a nivel tisular como la reimplantación de miembros, injertos, delimitación de zonas de amputación, pie diabético, etc. Asà como en aquellas situaciones en las que iatrogénicamente se hubiesen producido aeroembolismos.